22 de marzo de 2018

(...)


Mi texto anterior (Regreso) aparece como una profecía. Hace unos días ocurrió un acontecimiento importante en mi vida. Se trata de un corte que marca el inicio de una nueva etapa, de una nueva manera de estar en el mundo. Pero esta nueva edad no inaugura nada bien, pues estoy sumido en la quiebra económica absoluta y una crisis existencial como nunca antes. Mi papá me dedicó unas palabras que me dejaron estupefacto y el futuro se me presenta incierto radical. Hay personas que ahora me acompañan, que me quieren y aun aman. En ellas me apoyo e intento trascender la crisis que me provoca llorar, que me tiene sumido en la oscuridad de mi habitación, sollozando, gritando, con el espíritu todo doliendo. Pero me duele por todo, no sólo por lo que pasó hace unos días, sino porque este acontecimiento reventó mi vida de una manera tal que ahora no sé qué. ¿Qué es lo que quiero? ¿Hacia dónde voy?

    
Compartir en:    Facebook Twitter Google+

0 Comentarios:

Publicar un comentario