26 de abril de 2011

Perdido en el 2611

Desperté por un dolor en mi cabeza,. Hacia mucho frío y no me podía mover. Poco a poco fui recobrando mis fuerzas y logré ponerme de píe. Era una noche con muchas estrellas, el lugar donde me encontraba era oscuro. Caminé unos pasos hacia mi derecha y salí debajo del puente donde me encontraba, no recuerdo nada, no sé por qué estoy aquí. Lo único que recuerdo es mi nombre, soy Haile Luzkvader y tengo 17 años.


El puente donde desperté era de piedras, a un lado donde me encontraba parado corría un pequeño río, su sonido era tranquilizador. Subí al puente de piedra que no era tan largo, bastante común y con la suficiente longitud para cruzar el río. ¿Donde estoy? Lo que pude ver me impacto, no se parecía a nada que haya visto en algún lugar del planeta. Había un poste de luz que no tocaba el suelo, a su lado se encontraba una pareja de jóvenes tomados de la mano, mirándose fijamente, enamorados. Su vestimenta era muy extraña, el chico tenia en los brazos un circulo rojo con una bola que se parece mucho a la luna dando vueltas alrededor de la tierra, en los pies tenia una especie de botas rojas que se ajustaban perfecto a la nieve. La chica, por el contrario, tenia ese extraño circulo pero en sus muñecas, este era color rosa y su bola iba en dirección contraria a la del chico. Ambos tenían una vestimenta color blanca holgada que parecía no quedarles. Había unos arbustos cubiertos de nieve y esculturas de hielo adornando el lugar. Más allá de los jóvenes podía apreciar una estatua arrojando agua por la boca, que por cierto tampoco tocaba el suelo.



Me alejé de aquel extraño lugar corriendo con dificultad por la nieve, llegue a la calle y miré atrás para estar seguro de estar solo. ¡No sé donde rayos estoy! Caminé un largo rato tratando de no llamar la atención de la gente que caminaba a mi lado, pero era imposible, simplemente mi forma de vestir era muy llamativa. Sin embargo yo estaba mucho más fascinados de ellos, que ellos de mito. Pensaba en que jodida parte del mundo podría estar, o si tal vez esto que estoy sufriendo no es más que un sueño tonto, pero se sentía tan real el ambiente que descarté esa idea como opción. Llegué hasta un vecindario, por lo menos las casas parecían bastante normales, me senté en la banqueta a descansar, quizás esperando alguna patrulla o a alguien normal para poder conversar.


-Vaya, que anticuado es ese chico, así ni siquiera podría moverse por el mundo -dijo un joven a sus amigos que pasaban por ahí. Eso es como del siglo pasado -dijo otro, y todos rieron.


No les dije nada, sólo me les quede viendo, extrañado. ¿Del siglo pasado? ¿De qué carajos esta hablando ese tipo? Venga que no estoy a la moda, pero no es para tan exagerada comparación. Además, ¿qué se creen con esos trajes espaciales? que gente tan ridícula. No hubo más actividad en la calle, la gente no entraba ni salía de sus casas, decidí continuar por el camino hasta que encontré una pequeña esfera con apariencia de patrulla policíaca. Me acerqué con cautela y toqué en el vidrio de lo que yo creí era la parte de enfrente. Un costado de la esfera se abrió dejando salir humo y salieron dos sujetos otra vez vestidos con esa extraña túnica.


-Qué se le ofrece- me dijo el oficial.

-Hola, disculpe pero estoy perdido, podría decirme por favor en que lugar me encuentro.

- Bueno, con esas prendas tan viejas y con este frío yo diría que más bien estas loco, muchachito. Dame tu nombre.

-Haile Luzkvader

-Hmm, esto no puede ser- dijo tocando unos botones en sus lentes. El único registro que tenemos de una persona con ese nombre data del año 2011.

-¿De qué esta hablando? ¿En que año estamos? ¡ Dígame!- le grite sujetándolo de los hombros.

-Me parece que estas drogado, Alvin dame el Fitchet -le ordeno a su compañero y este el alcanzo una cosa negra. Abre la boca -me dijo, y yo obedecí extasiado. Vaya, esto si es raro, tu cuerpo parece estar en perfecto estado de salud, sólo un poco bajo de temperatura. ¿Me estas jugando una broma? ¿Cual es tú nombre real? Si me mientes no podremos ayudarte.

Yo lo pensé unos segundos antes de contestar, tenía miedo y quería volver a casa, así que decidí jugármela y averiguar por mi cuenta que demonios estaba pasando.

-Si, es una broma. ¡Ja! Tontos. Le paté la entre pierna y eché a correr por la calle anegada de nieve. El oficial se encogió de dolor y el otro hecho a correr tras de mi, cuando vio que no podía alcanzarme regreso, ayudo a su compañero a meterse a la esfera y se empezaron a mover. Yo sabía que esa cosa me iba a alcanzar. ¡No iba por la nieve, iba por los aires! Me metí lo más rápido que pude por unos callejones y me oculte detrás de un cesto de basura. A un costado había una gran cantidad de nieve junta, decidí ponérmela encima aún sabiendo lo que me podría pasar. La esfera paso de largo, no podía ver por la nieve pero lo supe por el sonido que se alejaba con rapidez. Me quité la nieve de encima y pasé el resto de la noche estrellada ahí, como un vago.


Desperté y el sol parecía artificial, lo sentí demasiado cerca de mí. Apenas salí del callejón vi a un señor salir de su casa, éstas parecían tener picaporte, sin embargo no se abrieron así, la puerta se abrió de golpe hacia arriba. Aquí pude ver bien que el picaporte no estaba sobre la puerta, si no más bien en la pared, la puerta se cerro cuando el señor giró el picaporte y la puerta cayó de golpe. Debía conseguir un periódico o ir hacia un lugar con mucha gente para reconocer el jodido extraño lugar donde me encontraba y así poder regresar a mi casa. Llegue al centro de la ciudad, al menos eso creí por la cantidad de gente que caminaba por ahí. Empecé a creer que estaba en el futuro, las esferas voladoras no dejaban de pasar, todos tenían esos trajes holgados, me sentí avergonzado y mejor me fui a un lugar apartado. Llegué a una tienda donde tenían un televisor que transmitía en 3D. Cuando entré el recepcionista se me quedó viendo muy raro, ya estaba acostumbrado a esas miradas así que mantuve mi atención en la televisión. Permanecí un rato mirándola pero no había noticias, estaba un partido de fútbol de unos equipos que desconocía en lo absoluto.


-Oye, ¿en qué puedo ayudarte?- me dijo la persona del mostrador.

-Hola, disculpa las molestias, lo que pasa es que estoy perdido, no tengo ni idea de donde estoy.

-¿Quieres usar el internet?, esta detrás de ti.

-Gracias -le dije-, pero cuando voltee no vi nada, sólo un pizzaron blanco. ¿Cómo, donde esta la computadora?.

- ¿Qué? haber niño, presionas este botón y le dices "Buscar ubicación"- cuando dijo eso el pizzaron blanco transmitió una imagen del planeta girando-.


Trate de aparentar que no estaba asustado, y aunque era nuevo en eso creí saber como funcionaba. Le ordené diciéndole al pizzaron "Cuidad de México, delegación Coyoacan". La imagen del planeta empezó a girar y se detuvo, una voz rebotica hablo diciendo: "No existe". El señor se me acercó y me preguntó si deseaba algo más o si podía ayudarme en algo. Le dije lo sucedido, que estaba perdido, que desperté debajo de un puente y no puedo recordar porque estaba ahí.

-¿Podría decirme por favor en que año estamos?.

-Es el año 2611.


En ese momento me desmayé, cuando desperté estaba en una especie de cama que no tocaba el suelo, las cosas parecían anti-gravedad, cuando intenté moverme las luces se encendieron, estaba en un cuarto que parecía de algún niño, aunque la mayoría de las cosas jamás las había visto en mi vida, pude reconocer fácilmente una figura de Spiderman que estaba sobre un mueble. Sonreí al ver al super héroe, no todo estaba perdido. Entró el señor de la tienda y me preguntó cómo me encontraba, le contesté afirmativamente y le expliqué una vez más lo que pasó. Él, fascinado por mi historia, decidió ayudarme. Me llevó a la cocina y me dio algo de comer. La comida era normal, me dio pollo y una carne, aunque la manera de cocinar fue bastante rara ya que metió el pollo congelado en una caja pequeña de color azul, tres segundos después el pollo estaba listo.


Se sentó junto a mi, me comentó que vivía sólo porque su hijo y su esposa habían muerto en un accidente hace varios meses, su nombre es Raúl y me dijo sollozando que la había pasado bastante mal últimamente, que mi compañía le venia como anillo al dedo. Después de que me contó parte de su vida tomé algo de confianza así que le dije que me contará que había pasado en ese lapso de seis siglos. Empezó a contar mientras comíamos, me resulto un sujeto muy agradable y muy inteligente, yo lo escuchaba con atención mientras bebía un extraño liquido con sabor parecido al café, pero de color verde.

-Bueno, no sé por donde empezar -me dijo.

-No te preocupes, sólo cuéntame lo más relevante, lo demás lo investigo yo por mi cuenta.

-Esta bien, y si gustas después podríamos investigar algo sobre tu familia del porqué estas aquí, debe existir alguna forma de ayudarte.

-Claro.

-Sólo permite un momento.

-Claro, adelante. Se fue subiendo las escaleras, se me hizo bastante raro que no me dijera a donde iba, pero eso no es de mi incumbencia.


Arriba, en su habitación, Raúl hizo una llamada al gobierno (entonces global) para dar aviso de que tenia a alguien que decía ser del pasado. Pues resulta ser que el gobierno con la ayuda de un científico llamado William, quien revoluciono el mundo con sus teorías ya probadas y aceptas, hizo viajes en el tiempo. Tras dedicar sesenta años de su vida en hacer realidad su sueño de viajar por el tiempo, William en el año 2595 crea una avanzada nave con la que se puede viajar entre el espacio tiempo, saliendo primero del planeta para luego alcanzar la velocidad de la luz, el truco (si es que se le puede llamar truco) consiste en que la nave tenga una cantidad de masa increíblemente enorme, lo suficiente para doblar el espacio tiempo para ahí lograr viajar exactamente a la velocidad de la luz, así después de algunas vueltas sobre el perímetro lograr estar en el futuro, sin detener la velocidad, y sólo si no se quiere estar en el futuro, pulsas en botón de reversa que actúa instantáneamente sobre la nave, y por inercia el efecto causado rompe el espacio tiempo enviándote al pasado. Todo eso William lo demostró con un formula sencilla, como deben ser las formulas perfectas, y logro una obra maestra.*


                                    C=T/G2 [GM=VR]=300.000.000.000


*Sólo existe en la imaginación del autor.


El gobierno dijo que estaría ahí inmediatamente, ese era el espécimen Homo sapiens que trajeron de pasado y perdieron por no asegurarlo en el viaje en algún punto del espacio (no saben a quien agradecerle porque no se les haya perdido en el tiempo). Deben recuperar a su antepasado y llevarlo devuelta a su época, borrándole primero los recuerdos más recientes como lo hicieron cuando lo secuestraron, y dejarlo fuera de su casa, como si hubiese estado en una borrachera típicas de la época.


Raúl bajo y me encontró con el plato casi vació, llamaron a la puerta, eran los agentes del gobierno. Raúl recibió su recompensa que era de más de 4 millones de gares (moneda mundial). Los agentes entraron a la casa y yo, asustado por la intervención violenta, me levanté e intenté salir por la ventana. Uno de los sujetos, que por cierto ya no llevaba puesto ese traje holgado, si no uno ajustado, me disparo una extraña forma gelatinosa que al contactar con mi espalda caí inmovilizado. Desperté en un cuarto con una luz azul intensa, unos tipos se acercaron a mi y me pasaron por los ojos un extraño animal, luego me dieron un puñetazo en la cara y finalmente del techo salió un aparato que daba rápidas vueltas arrojando agua de color morada. Al recibir la gotas me metí en un sueño profundo.


Desperté en el patio de mi casa con un fuerte dolor de cabeza, creo que tuve un gran sueño, aunque... estoy empezando a olvidar.


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